He empezado a trabajar. La semana ha sido intensa, aunque menos que la semana anterior a irme de vacaciones, y para darle la bienvenida convenientemente, el lunes antes de salir hacia la oficina, me dio un tiró en el cuello que me ha dejado "tiesa" el resto de la semana. Mi hermana es fisio, pero está en Londres con una beca, así que mis mejores aliados han sido las drogas legales.
Y he empezado a trabajar y he empezado a descuidar otra vez mi blog. Hoy he estado visitando a mis blogcompañeras después de una semana, y ha sido agotador, ¡¡he estado dos horas!! Pero no quiero dejar este mundillo, es un como un reto personal, ¿sabéis?
Además, tenía, y tengo, un proyecto personal, que se ha visto afectado también por la apatía que he tenido últimamente y he dejado a mi protagonista volando indefinidamente en avión, una tragedia. Menos mal que en mi cabeza, y en un bloc de notas, ha hecho algunas cosillas más.
Para darme un respiro, y mientras las buenas ideas y los comentarios ocurrentes surgen en mi cabeza como si fueran setas (ahora el terreno está tremendamente seco y no se me ocurre nada) he decidio hacer una PROPUESTA ARRIESGADA.
Arriesgada porque es la primera vez que hago una cosa de este tipo. Arriesgada porque le tengo un miedo tremendo a lo que voy a hacer y arriesgada porque soy muy cagona y las opiniones de la gente me dan tanto miedo como que se meta una salamanquesa en casa (si lo hace, me voy de mi casa y no vuelvo hasta que me la enseñen muerta).
A partir de hoy voy a publicar en el blog un relato que hará un par de años que terminé. Si no estuviera terminado en la vida se me ocurriría hacerlo, enseñar algo en lo que "trabajo", en mi caso, es sinónimo de dejar de "trabajar en ello" en breve. Lo dicho, un relato que terminé hará un par de años, que registré en el Ministerio (casi lo único que saqué en claro de un taller de escritura al que asistí hace unos años) y que, imbuida por una ilusión casi ridícula (qué le voy a hacer, me veía firmando libros, ajjajajaja) envié a varias editoriales, de las cuales, las que menos, obtuve una respuesta negativa.
Ahora desempolvo estos textos y los exhibo, ¿por qué no? Y espero que os gusten, y si no, por favor, no seáis muy duras conmigo. No tenéis ni que leerlos, con comentar algo insustancial que no muestre vuestro "no interés", me contento, jejejej.
En fin, ahí va la "Entrada 0", es cortita, así que os cuelgo también la primera parte de la "Entrada 1", que tiene más chicha.
Besos!!
ENTRADA 0
- ¿Cómo se dice?
- No empecemos Miranda.
- No seas tonta, es por curiosidad.
- Ya, pero sabes que no me gusta.
- Bueno, pero es por ver el efecto, a ver… mmm… Rosa…
- Miranda por favor.
- ¡Rosa Chestnut! ¡Eso es!
- Lo tuviste que decir, no puedes aguantarte, ¿verdad?
- Es que Castaña es muy poco glamuroso.
- Será poco glamuroso, pero es mi apellido, que tú tengas un apellido extranjero no quiere decir que todas queramos ser tan exóticas.
- No me considero exótica, anda, y niégame que no suena mejor Rosa Chestnut que Rosa Castaña.
- Me da igual cómo suene, es mi apellido y me gusta.
- Pero castaña, a ver, castaña lo dices cuando no te gusta algo, por ejemplo cuando tenía que dar matemáticas… ¡vaya castaña de clase!... o íbamos a un local aburrido ¡vaya castaña de bar!
- Eso lo dirías tú, yo nunca.
- Claro, porque es tu apellido.
- Pues eso mismo, Miranda Walter Pawer.
- ¡Qué graciosa eres! No sabía que fueras tan vengativa.
Rosa se reía a carcajadas y repetía Walter Pawer a todo pulmón hasta que Miranda le tiró un cojín que fue a rebotarle en plena cara. Sin embargo, no pudo contener la risa cuando el cojín, pintado a mano por su madre en los talleres del barrio, cayó en la piscina tiñendo de oscuro las aguas. Ni que decir tiene que tuvieron que desalojar la piscina. Cuando Miranda recuperó el cojín, el paraje natural a modo de bosque estaba totalmente emborronado y la espuma del interior pesaba tanto que tuvo que aplastarlo con las manos para que soltara algo de agua y se hiciese más ligero.
Las dos volvieron a casa riendo.
ENTRADA 1
MIRANDA EMBARAZADA
Cuando Miranda se plantó en la puerta de Rosa a las cuatro de la mañana, simplemente sonrió. Rosa sonrió y no sabía muy bien por qué. Quizás porque aún no estaba despierta del todo y no había caído en la cuenta de la hora que era, vivía todavía en el aturdimiento del sueño, o quizás porque la cara de Miranda delataba un estado tal de nervios que un mal gesto en un momento equivocado podía ser catastrófico. De todos modos, muy gorda tenía que ser la razón para que se dejara caer tan tarde – o tan temprano, según se mirara –, por su piso.
Y así era. El rimel, algo que siempre estaba perfecto en la cara de Miranda, se desparramaba por sus mejillas, y la pintura de labios, que al principio de la noche debió de ser malva por los restos que aún quedaban intactos, se alargaba más o menos hasta sus orejas en una suerte de degradación tonal nada favorecedora. Parecía enteramente como si se hubiera sonado los mocos y se hubiera limpiado con la manga de la camisa. Así que esos eran síntomas claros de que la vida de Miranda, siempre algo desordenada pero dentro de sus disposiciones mentales tan particulares, estaba más caótica de lo habitual, traspasando los límites “normales”.
Rosa la invitó a pasar alargando su brazo para rodear los hombros de Miranda, bostezando y quitándose las lagañas de los ojos con la otra mano porque sospechaba que se le avecinaba una noche muy larga. También se dio cuenta de que había luz en el recibidor de la casa de enfrente y que la mirilla desprendía un débil reflejo. La señora Concha estaría de nuevo espiando la vida de los demás, algo que le solía hacer gracia, pero que esa noche le dieron ganas de abrir la puerta de golpe y darle a la señora Concha con ella en las narices. Una leve sonrisa maliciosa – echando una maldición mental – en su dirección bastó para que se sintiera mejor con ella misma sintiendo en su fuero interno que toda su furia había sido transmitida convenientemente. Nada más lejos de la realidad.
Cuando encendió la luz del salón Miranda fue a apagarla inmediatamente. No lo decía abiertamente pero su aspecto la avergonzaba, no por lo que parecía en sí, eso le daba exactamente igual. Más bien era lo que representaba. Sentadas en la penumbra, y con la sola claridad de las farolas de la calle, dejó sobre la mesa el objeto que le había dado la vuelta a su vida.
– Miranda, cariño, si no enciendo la luz no podré ver lo que has puesto ahí encima – se atrevió a decir Rosa, en un alarde de prudencia y de paciencia, poniéndole la mano encima de la rodilla, comprobando que estaba helada como un témpano y temblando no de frío, precisamente. No quería pensar que eso era lo que ella tenía en mente.
– No hace falta, Rosa, ya te digo yo lo que es, el predictor… usado – y levantó la vista hasta posarla en la mirada de Rosa, que incluso a través de la oscuridad preguntaban qué demonios significaba todo aquel teatro. Miranda siguió hablando cuando se dio cuenta de que Rosa no iba a hacerlo. – Está usado y supongo que ya habrás adivinado que el resultado es “rayita rosa”… - al decir esto soltó un gesto irónico pero Rosa seguía sin habla - ¡Rosa por Dios Santo, dime algo! ¡Tengo un predictor, está usado y ha dado positivo, estoy preñada joder, estoy preñada…! - Miranda dijo todo esto gritando, la señora Concha ya tendría tema de conversación al menos para nueve meses, se llevara a cabo el embarazo o no: si lo hacía, era evidente que daría que hablar; si no lo hacía, la señora Concha estaría hablando del tema, y cuando se diera cuenta de que, con el paso de los meses, la panza de Miranda seguía siendo tan plana como antes, entraría el morbo del aborto y recordaría aquella noche como la noche en que se perpetró un asesinato.
– Miranda, no me lo puedo creer, tú embarazada… - Rosa, desde luego, no tuvo su mejor actuación, no pudo escoger peores palabras para apaciguar una situación tan tensa, pero es que realmente no podía creerlo. El tono que usó fue como el que usaría una persona a la que se le ha caído la imagen de un ídolo a los pies porque descubre que también va al baño, o porque en alguna foto ha percibido que se le entrevé la rajilla del culo al agacharse, como a los albañiles, y de repente se da cuenta de que realmente es simplemente una persona. Pues eso es lo que más o menos sintió Rosa cuando cayó en la cuenta de que Miranda, esa chica resuelta que se había acostado con multitud de chicos porque le gustaba disfrutar y porque podía y que nunca había tenido problemas de ningún tipo, quizás algún susto pero sin importancia, había caído al final en un desliz, como le puede ocurrir a todo el mundo.
Es curioso pero no me ha resultado nada complicado imaginarme a las dos protagonistas manteniendo la conversación. A mí los diálogos es lo que más me cuesta cuando me pongo a escribir ;) Espero que sigas publicando más historias de ambas o de otros personajes. Un gusto leerte. ¡Besos!
ResponderSuprimirMUCHAS GRACIAS MARINA!! Bueno, sí, porque esto continúa, precisamente es una opción que he cogido para no dejar el blog en dique seco - y por qué no, para dar salida a algo que hago y me gusta -. Y la historia tiene muchas más páginas, pero las iré desgranando poquito a poco, también como vaya viendo que sean acogidas, no es plan de "por fuerza" publicar algo que no tiene tirón ninguno - aunque a la gran señora M. le pareció "estupendo",jejejeje -.
ResponderSuprimirBesos!!!
Pues yo, M, me he quedado con ganas de más. Así que espero poder seguir leyéndote. XD Me he reído un montón con lo de la salamanquesa, que me parece un animalito muy pacífico y graciosete, claro que me hablas de las arañas y ya me canta otro gallo (^^) vamos, que salgo por patas fijo.
ResponderSuprimirLos comentarios... sí, son de temer. Es muy difícil dar opinión sobre un escrito. A veces nos olvidamos que estilos hay muchísimos y que cada cual es libre de tener el suyo. Puede gustarte más o menos -no se puede contentar a todo el mundo y cada cual tiene sus propios gustos- pero precisamente por eso... yo puedo corregir si veo fallos gramaticales, o repeticiones innecesarias pero el estilo, la manera de escribir de cada uno ¿Quién soy yo para decir nada al respecto? Me remonto a mi manera de actuar en el tiempo en el que pertenecí a una tertulia literaria. Yo iba siempre con ánimo de absorber historias, ver cuáles me llegaban, cuando me pasaban una copia para corregir, me centraba en la gramática. Generalmente siempre te gustan más los relatos de aquellos que tienen una forma de escribir parecida a la tuya y no eran ganas de NO MOJARME al dar mi opinión, pero sé cuánto pueden hundirte algunas críticas bienintencionadas...
¡Ay, nena, menuda retahila te estoy metiendo! Bueno, lo dicho, que tengo ganas de leer más.
Un besote y ¡Ánimo!
Hola, Lludria!! Bueno, lo primero, gracias, y al respecto de los comentarios, tienes razón, los comentarios bienintencionados pueden hacer mucho daño, pero al fin y al cabo, es lo que tú creas en lo que has hecho también. En mi caso, voy por momentos, hay momentos que me digo "Mmmm... soy buena", y otros que pienso "Mmmmm... vaya mierd....", ¡¡es cierto!!
ResponderSuprimirEn fin, espero que me sigas leyendo y ya me contarás qué te parece la historia y si tiene un mínimo de enganche!!
Besos!!
Hola! Yo voy a ser bastante breve: Quiero más!!!! Para cuándo la próxima entrega?? Quiero ver qué pasa! Quiero saber cómo se retuerce de curiosidad la vecina chismosa...jeje. Ya estoy enganchada! Así que, espero con impaciencia el próximo capítulo. Un besito!
ResponderSuprimirHola: yo no soy mucho de relatos, cierto es. Y todo lo que puedo decirte es que el segundo me ha gustado más que el primero. De hecho, el primero como que no me dice nada, no sé...
ResponderSuprimirEn fin, pero no me hagas mucho caso que yo nunca he estado en tertulias ni en cursos literarios y jamás me he puesto tampoco a escribir.
No tengo tiempo de leer las entradas, pero me parece muy buena idea! Yo suelo recuperar cosas antiguas, ya lo has visto. Estoy haciendo un backup de mi vida anterior al blog :)
ResponderSuprimirCuando tenga un ratito pasaré y te leo, a ver que tal! :D
Hola, Betweenmydresses!! Gracias!! Si la cosa va bien, y veo que puede funcionar, seguiré colgando capítulos y desgranando las vidas de estas chicas - y de más personajes - que tiene el relato completo. Esperaré un poquito a ver si tiene un poco de acogida - vamos, no espero "cienes" de lectores, me refiero a dejar el tiempo suficiente para que haya tenido su vida como post en solitario - y luego colgaré la segunda parte de la entrada 1. Gracias!!
ResponderSuprimirIsi!! Nada, cada uno, su opinión, sin compromiso ninguno. Solo que los dos textos forman parte de un solo relato más largo y la entrada 0 es como una pequeña introducción, no tiene a penas contenido. En lo siguiente que cuelgue, si la cosa va bien, continuará la historia del embarazo.
Laia!! Sin problemas y sin compromiso, reconozco que leer algo tan largo cuesta - a mi la primera -, pero me alegra muchíiiisimo leerte por aquí.
Besos a todas!!
Prometo volver el jueves que habre hecho el examen de opos, tengo que estudiar y me he leido hasta la mitad de la entrada I me ha gustado pero hay que imponerse sensatez. lo dicho vuelvo cuando el examen sea historia y pueda disfrutar de la lectura. besotes y buena idea
ResponderSuprimirMuchas gracias, Carmina, vuelve cuando quieras, esta es tu casa!! Mucha suerte en ese examen, espero que el resultado sea un éxito!!
ResponderSuprimirBesos!!
Uy! pues a mí lo de la "castaña" me ha matado. De verdad que prefiero "Chestnut" tiene como más glamour ¡je,je! Me uno al comentario general de querer saber más. Como Marina no me cuesta nada visualizar a dos amigas hablando de estos temas.
ResponderSuprimirPara cuándo más????
Hola, Bookworm!! Es verdad!! jejeje, yo no me apellido Castaña a todo esto, jajajajaj. En fin, gracias por leerme, esto significa muuuucho más de lo que piensas.
ResponderSuprimirPor cierto, acaba de llamarme el de la librería, ya está allí el libro de "Estupor y temblores", y quiero "La elegancia del erizo" y ya me habéis picado con Calpurnia, ayyyy!!!
Besos!!
Me ha encantado!!! Yo también quiero más... Sabía que eras buena, porque te conozco, pero eres MEJOR, en serio. Un beso
ResponderSuprimirHola Algo!!!! Ayyyy, sabes??? Me das más vergüenza aún porque te conozco en carne y huesoooo!!!! Y es que poca gente sabe de esto, arrastro un grave problema de timidez, aunque no te lo creas. voy a colgar ahora un siguiente capítulo, a ver qué os parece.
ResponderSuprimirBesossss y graciasss!!!